San Salvador, 11 de marzo de 2018

12 meses, 365 días, 8760 horas, 525600 minutos, 31536000 segundos, de manera general el tiempo que tiene un año; a pocas horas de terminar un año de ese suceso que me enseño de la manera mas difícil que hay personas en la vida que son pasajeras y existe una forma de clasificar:

1. Se van los que se tienen que ir, se quedan los que se tienen que quedar;
2. Los que te acompañaron cuando las cosas están bien, y se quedan a pesar de que se pongan mal;
3. Los que buscan de ti lo mejor cuando estas bien, pero te dan la espalda si estas mal;
4. Los que aparecen como estrellas fugaces abonando para bien o para mal;
5. Los que te dejaron, pero regresan al verte mal y te apoyan para continuar;
6. Los que te juzgan, los que te critica, los que callan, los que dicen mucho hablando y los que hablan sin hablar.

A todos ellos, les debemos un respeto especial, un agradecimiento por haber abonado, aun los que no actuaron bien y te dejan, porque es mejor saber con quien no contar.

Un año ha pasado, aun me duele el pecho y con cada hora que pasa recuerdo los detalles de ese suceso que nos separó.

Querido hijo, te sigo extrañando y sigo sufriendo porque no estas, el tiempo me ha hecho a aprender a disfrutar ese poco tiempo que podemos compartir y podemos tener, cada fin de semana es una zozobra el pensar si sera interrumpida ese momento para hablar, para jugar, para intentar hacerte saber que este amor que tengo para ti, es mas fuerte que ayer.

Hace un año este dolor me hacia tan débil y me quitaba las ganas de seguir; de doce meses, nueve no te pude ni oír, con estos tres que llevamos compartiendo nuevamente son los que me ayudan a sobrevivir, a pesar que no puedo verte siempre, espero que un día te des cuenta que no es porque no quise y hubo oposición que me bloqueaba y no me dejaba llegar a ti.

He luchado por ti y seguiré luchando por ti, no hay forma que este amor que siento pueda mermar o caducar simplemente porque se nos impida compartir, deseo lo mejor para tu vida, tu presente y tu futuro.

Las preguntas que en tu inocencia van surgiendo son difíciles de responder, te amo y pido a Dios cuide tu inocente corazón, que un día puedas crecer y comprender, que te amo y siempre te amare..

Debo reconocer que no hubo nada ni nadie mas que pudiera aliviar este dolor, que buscar de Dios, que a pesar de mis errores y mis debilidades, tuvo misericordia y se apiado de mi; no lo olvides, nada podrás hacer si Él no esta en ti.

Con tantas cosas que decir, que en mi corazón deberán de morir, ruego al Dios del cielo te ayude a entender y a discernir, que a pesar de lo que digan papá, siempre estuvo ahí.

Te ama y te extraña, papá.

San Salvador, 13 de mayo de 2026

 Eliezer Moisés Peñate Rivas, mi bebé. No imagino cuando vas a leer esto, pero se que va a llegar a tiempo, en el momento que lo necesites. ...