Hola hijo, aquí estoy extrañándote, soñando en lo que no puede ser, soñando con verte al salir de trabajar, de compartir contigo un poquito de tiempo, que estuvieras en ese momento que llegue a casa, contento para recibirme, para abrazarnos, jugar, platicar y hacer todo juntos.
No es fácil porque el deseo de mi corazón es distante de la realidad, en el mundo real mi amor por ti es tan grande que he decidido hacerme a un lado, te amo hijo y no es fácil para mi tomar esta decisión de dejar te ir, de soltarte, de hacerme a un lado por amor, con la esperanza que un día crezcas y decidas tu mismo buscarme para poder compartir.
Te amo, mi corazón se quebró el día que te vi partir y desde ese día no he vuelto a ser el mismo y se me hace difícil seguir, unos días mas que otros; no creo volver a ser el mismo nunca mas, solo se que el tiempo se detuvo ese 11 de marzo de 2017, las agujas del reloj, el tiempo y el espacio comenzaron a hacerse cada vez mas lentos, se volvió difícil respirar, el peso de la vida me ha fatigado y sinceramente en muchas ocasiones se me hace muy difícil seguir.
Aquí estoy, esperando cada oportunidad, para decirte lo mucho que te amo y un día tu mismo puedas decidir, hijo... te dejo ir, no se aun como, pero debo dejarte ir, contigo te llevas la mejor parte de mi y espero que entiendas que en lo que depende y ha dependido de mi, seguiré con todo mi amor esperándote, buscando cada oportunidad y esperando con paciencia, para poderte decir...
...que te ama y te extraña, papá.